lunes, 23 de mayo de 2011

Mario Villegas asegura que el Partido Comunista “no termina de ser valorado y respetado” por Chávez

Mario Villegas escribe en su columna de opinión publicada por el diario 2001 sobre la situación del Partido Comunista. “El gallito rojo está entrampado, ensartado en una dinámica que le ata a la suerte del líder y de su gobierno”, nos dice Villegas.
A continuación las reflexiones de Villegas:

Si bien el gallito rojo se salvó de que el presidente Hugo Chávez lo despescuezara años atrás con su proyecto de partido único, el plumífero sigue pasando trabajo en una relación amor-odio con su potencial verdugo.
Y es que, siendo el único aliado de importancia que le queda a Chávez tras la ruptura de Podemos y ahora del PPT, el Partido Comunista de Venezuela no termina de ser valorado y respetado por el Presidente de la República.
El que Chávez y su partido se hayan apropiado del tradicional color rojo del PCV es asunto secundario, aunque en el pasado los comunistas llegaron hasta a querellarse por este mismo tema con la Liga Socialista.
De lo que se trata es de una retahíla de hechos y circunstancias que irritan y hasta avergüenzan a la dirigencia comunista, entre las que lucen de menor monta pero siguen en el recuerdo de la militancia, los agravios de Chávez al presidente del PCV, Jerónimo Carrera, la “succión” de sus cuadros por parte del PSUV y la prepotente frase presidencial que condenaba a los comunistas a un diminuto Volkswagen. La contrariedad sustantiva está en que el Jefe del Estado ignore los reiterados llamados de los camaradas a constituir una dirección política colectiva, que se siga elaborando las líneas estratégicas sin los aliados y que el Polo Patriótico sea eminentemente electoral.
Les molesta que en 12 años la interlocución no sea cara a cara con el Jefe del Estado sino con dirigentes pesuvistas sin auténtica capacidad decisoria.
Para los comunistas, Chávez es un hombre de extracción pequeñoburguesa, pero no por eso renuncian a la vieja tesis de que la clase obrera debe ser la vanguardia en una revolución socialista y objetan que Chávez muestre fobia hacia los sindicatos.
El PCV ha alertado sobre un peligroso crecimiento de la oposición en los procesos electorales y en las luchas sociales. Y aunque no les sea grato, reconocen cierto agotamiento del proceso producto de una contradictoria acción política, de la ineficiente gestión de gobierno, la corrupción y el exacerbado presidencialismo, cuyos más recientes y cuestionados capítulos por parte del PCV han sido la deportación a Colombia del periodista Joaquín Pérez Becerra y el lanzamiento de un plan de viviendas que consideran demagógico.
Desde el PSUV se ha pedido a los comunistas que no sigan haciendo públicas sus diferencias, por aquello de que la ropa sucia se lava en casa. Pero si no hay casa común ni casero a quien entregar la ropa sucia, no les queda otra que ir a la tintorería.
El gallito rojo está entrampado, ensartado en una dinámica que le ata a la suerte del líder y de su gobierno. En efecto, salvó el pescuezo. Pero puede salir desplumado o embarrado.
Mario Villegas
El gallo rojo está ensartado

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